Compromiso y calidad

Un legado de autenticidad

En Torres de Briz entendemos que un producto ibérico no se fabrica, se cría, se cuida y se respeta. Desde nuestros inicios en los años 80, nuestra promesa ha sido la misma: mantener la esencia del auténtico ibérico extremeño, con la máxima calidad en cada pieza y con un compromiso inquebrantable con nuestra tierra.

El jamón ibérico de bellota no es solo un alimento, es cultura, es tradición, es la expresión más pura de la dehesa. Nuestro deber es proteger ese legado y garantizar que cada loncha transmita verdad, origen y excelencia.

La dehesa: nuestro compromiso con la tierra

La dehesa extremeña es un tesoro natural único en el mundo. Encinas centenarias, aire puro y un equilibrio perfecto entre naturaleza y tradición ganadera.
En este entorno privilegiado, los cerdos ibéricos crecen en libertad, alimentándose de bellotas, hierbas y raíces que les aportan la energía y los matices necesarios para convertirse en el mejor ibérico.

Nuestro compromiso es claro: proteger y respetar la dehesa, garantizar su conservación y transmitirla intacta a las generaciones futuras. Porque cuidar la tierra es cuidar también el sabor y la autenticidad de nuestros productos.

Bienestar animal: respeto en cada paso

La calidad de un ibérico empieza mucho antes de su elaboración. En Torres de Briz creemos en la crianza responsable, con animales que disfrutan de grandes extensiones de campo y que siguen el ciclo natural de la montanera.

  • Libertad de movimiento en dehesas seleccionadas.

  • Alimentación natural, basada en bellotas durante la montanera.

  • Cuidado y seguimiento veterinario exhaustivo.

Solo así conseguimos carnes nobles, infiltradas de grasa natural, que dan lugar a jamones, paletas y lomos de bellota “de bellota de verdad”.

Tradición que se cura con tiempo

En nuestras bodegas, el tiempo se convierte en el mejor aliado. Cada jamón, cada paleta y cada lomo sigue un proceso de curación lenta y natural, donde aire, silencio y paciencia son imprescindibles.

No aceleramos, no forzamos. Respetamos los ritmos de la naturaleza porque sabemos que es el único camino para lograr un sabor profundo, aromático y equilibrado.
 Elaboramos de manera artesanal, con adobos de especias naturales, embutido en tripa auténtica y sin aditivos ni conservantes.

El resultado es un producto único, con la marca inconfundible de nuestra tradición y la garantía de la Denominación de Origen “Dehesa de Extremadura”.

Calidad certificada

Nuestra filosofía es sencilla: producir menos, pero siempre con la máxima calidad.
 Por eso, nuestra producción de bellota es limitada, con alrededor de 3.000 jamones, paletas y lomos al año, pero cada pieza cuenta con un control exhaustivo de trazabilidad y selección.

  • O. Dehesa de Extremadura, aval de autenticidad y origen.

  • Selección pieza a pieza, con la experiencia de nuestros maestros.

  • Bodegas propias, donde la naturaleza marca los tiempos.

  • Garantía de excelencia, reconocida por clientes que valoran lo verdadero.

Cada pieza nace bajo el amparo de la D.O. Dehesa de Extremadura, un sello que garantiza autenticidad, calidad y el respeto absoluto por el origen de lo ibérico.

Trabajamos con técnicas transmitidas de generación en generación, respetando los tiempos de curación y evitando atajos que resten pureza al sabor del auténtico ibérico.

Ofrecemos un trato cercano y honesto, respondiendo personalmente a cada cliente. Nuestra prioridad es escuchar, asesorar y acompañar en la elección de cada producto.

Sin intermediarios: criamos, elaboramos y entregamos directamente. Esto asegura frescura, calidad inigualable y un vínculo real entre productor y consumidor.

Cercanía y confianza

En Torres de Briz no creemos en las distancias. Queremos que cada cliente sienta la cercanía de una empresa familiar que pone el alma en su trabajo.

Sin intermediarios, del productor a tu mesa, con atención personalizada y honesta. Porque nuestro compromiso no termina con la elaboración del producto: continúa en cada conversación, en cada pedido, en cada cliente que se convierte en parte de nuestra historia.

Comprometidos con la calidad en nuestro proceso de fabricación disponemos de certificados de calidad alimentaria. Estos certificados miden todo el proceso de elaboración desde inicio hasta final, cumpliendo controles estrictos de calidad.

Certificación SAE: Sistema de Autocontrol Específico

Solo así podemos ofrecer lo que somos: auténticos productos ibéricos elaborados en el corazón de Extremadura. Donde la tradición no se pierde, se cura.

Opiniones de Nuestros Clientes

La mejor garantía de nuestro trabajo son las experiencias de quienes ya han probado nuestros ibéricos. Sus palabras reflejan la calidad, el sabor y la cercanía que nos distinguen.